La cáscara de almendra es su mejor conservante, por eso mejor comprarlas con cáscara

La cáscara de almendra es su mejor conservante, por eso mejor comprarlas con cáscara

Hay mucha gente que se pregunta cómo conservar las almendras para que no se enrancien. La respuesta es sencilla: si no quieres tener problemas de enranciamiento, lo mejor es conservar las almendras en su cáscara. Tendrás el inconveniente de tener que romper la cáscara en casa, pero hoy en día existen suficientes herramientas domésticas para poder hacerlo sin tener que ocupar un gran espacio en la cocina y si no sólo hay que ver esta pequeña máquina manual partidora de almendras.

Las variedades de cáscara dura, que son las predominantes en España y que tienen una calidad muy superior a las variedades de cáscara blanda de almendra americana o californiana, son las más adecuadas para conservar durante meses, incluso un año, las almendras, sin peligro de que se enrancien ni se piquen. Con guardarlas en un saco en un lugar fresco y seco y en su cáscara es más que suficiente.

La temperatura adecuada está entre los 0 y los 10ºC, así que cuanto más fresco sea el lugar de conservación, mejor se conservarán, almacenadas en su cáscara. Lo ideal es que las almendras ya hayan desprendido la humedad que las caracteriza cuando las recogemos del árbol. Serán necesarias un par de semanas de secado al aire y al sol para que la pierdan. No en vano, las almendras son uno de los frutos secos que menos contenido en agua presentan , por lo que es muy importante que estén apartadas de lugares húmedos.

Por otra parte, es importante que una vez partidas se conserven en un lugar seco y fresco y aislado herméticamente. Un tarro de cristal bien cerrado es un lugar adecuado para mantenerlas durante unas semanas mientras se van consumiendo y sin que pierdan sus principales propiedades.

 

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