Los municipios de la Comarca del Matarraña evalúan los daños sufridos en las instalaciones municipales tras las fuertes tormentas de esta semana, algunas cargadas de pedrisco. Los agricultores también valoran el alcance de los daños en los cultivos, especialmente en los de fruta, como el melocotón, cuyas variedades más tempranas comenzarán a recogerse este mes de julio. Aunque también se realizan estimaciones de las pérdidas de cosecha ocasionadas en el almendro y el olivar.

 

Las condiciones climatológicas son el principal factor para hacer del melocotón tardío amarillo del Bajo Aragón una variedad autóctona con unas características organolépticas diferenciadas. Dentro de estas condiciones, influyen más las temperaturas en el cultivo del melocotonero que la propia precipitación, debido a que casi la totalidad de la superficie de cultivo del melocotón de Calanda se encuentra en regadío.

Entre los factores, indicar que las temperaturas invernales, con una gran cantidad de horas de frío, influyen notablemente en el melocotonero en el momento que la latencia invernal, esto es, la época que va desde la caída de la hoja hasta la floración. Las variedades de melocotonero tardío de Calanda necesitan un mínimo de 1.000 horas anuales de frío para desbloquear la latencia invernal. Esas horas se consiguen en los meses de noviembre, diciembre y enero.

Por otra parte, las temperaturas suaves han de acompañar al momento de la floración y del cuajado de los frutos, especialmente para conseguir un calibre adecuado del fruto. Si hace frío cuando el árbol está floreciendo, el fruto será más pequeño. Entre marzo y julio, en el Bajo Aragón las temperaturas tienen máximos de 25 grados

A todo ello hay que añadir que durante los meses de septiembre y octubre, la temperatura debe de ser suave para que el árbol desarrolle y complete su proceso vegetativo y reproductivo.

Los consumidores oímos hablar de las bondades de un producto, de sus cualidades, características y escuchamos mil y una recomendaciones que nos invitan a comprar. Pero debemos estar atentos para que no nos den gato por liebre y si no para cerciorarnos de lo que estamos comprando. Ocurre con muchos productos, y uno de ellos es el melocotón de Calanda que, sobre todo, se tiene que saber que el melocotón de Calanda solamente se produce al final de la temporada, es decir, a partir de finales de septiembre, primeros de octubre y primeros días de noviembre. Todo lo que nos vendan antes, en julio, agosto o primeros de septiembre, NO es melocotón de Calanda. Veamos por qué.

 

Maduración entre el 20 de septiembre y primeros de noviembre

En primer lugar, el melocotón de Calanda es aquel que se produce a partir de las variedades de maduración tardía, es decir, en las semanas arriba indicadas. Dentro de las variedades que son consideradas melocotón de Calanda, encontramos varios grupos, en función de la época de maduración:

-Los melocotones llamados 'San Miguel' o tempranos, que maduran entre el 20 de septiembre y el 5 de octubre.

-Los melocotones del Pilar, que maduran del 5 al 15 de octubre.

-Los tardíos, cuya maduración se prolonga entre el 15 de octubre y principios de noviembre.

Dependiendo del microclima en el que se encuentre el melocotonero, la maduración puede variar unos días. De la misma manera, también la climatología anual habrá influido en el adelanto o retraso de la cosecha.

 

La zona geográfica

Otro aspecto a tener en cuenta para saber que estamos comprando melocotón de Calanda es la zona geográfica de producción. Todo melocotón que no proceda del área conocida como Bajo Aragón histórico, que abarca varias comarcas de las provincias de Teruel y Zaragoza,, con 44 municipios, de una zona que, mayoritariamente, se encuentra en el Valle del Ebro.

 

Por otra parte, el melocotón que se vende con el marchamo 'Calanda' debe de contar con la etiqueta que le identifica, puesto que se trata de una Denominación de Origen Protegida, creada en 1999, con su propio Reglamento y que cuenta con una imagen muy clara que identifica los productos.

En cualquier caso, uno de los aspectos que más identifica un melocotón de Calanda es su calidad. Las piezas de melocotón vendidas con el marchamo melocotón de Calanda deben cumplir unos parámetros muy específicos en cuando a calibre, color, dureza o cantidad de azúcar. En este sentido, señalar que los frutos deben estar sanos y limpios, y, por supuesto, han de haber sido embolsados.

 

 

 

El ácido fólico o vitamina B9 es una de las vitaminas que ayuda al crecimiento de las células y a la producción de ADN, de ahí la importancia de que esté presente en el cuerpo de la madre embarazada. Se trata de una vitamina necesaria durante la etapa del crecimiento y también en el embarazo, pues tiene un relevante papel en la multiplicación celular, y previene lo que se conocen como defectos del tubo neural como la espina bífida. En este sentido, la madre embarazada que está gestando precisa de la producción de tejidos para la formación del embrión y del feto, por eso la insistencia de los médicos en que se tome ácido fólico.

No obstante, además de tomar ácido fólico de manera directa, la madre embarazada puede optar por consumir productos que llevan vitamina B9. La contienen frutas como el melocotón, el melón, las fresas y las naranjas, pero también en vegetales como la lechuga, las espinacas, los espárragos, el brócoli o el pepino. Y entre las legumbres, las lentejas son de las que más ácido fólico aportan.