Consumir una cerveza al día es tan bueno como comerte 6 almendras

Consumir una cerveza al día es tan bueno como comerte 6 almendras

Una caña al día es saludable, casi tan buena como consumir 6 almendras diarias. Al menos eso es lo que dice el Centro de Información Cerveza y Salud, según el cual, la ingesta de una cerveza diaria puede ayudar a reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares, patologías cuya tasa de mortalidad en Aragón es de 320,9 fallecidos por cada 100.000 habitantes, superando ampliamente la media a nivel nacional, que se sitúa en los 257,9.

El Centro de Información Cerveza y Salud explica que si bien los fallecimientos relacionados con problemas cardiovasculares se han reducido un 3,6 por ciento respecto al año anterior, según el último informe publicado por el INE que hace referencia al año 2016, “es fundamental concienciar a la población acerca de los hábitos que reducen el riesgo de padecer estas enfermedades y aquellos que generan una mayor propensión a padecerlas”.

Entre los básicos de la prevención se encuentran llevar un estilo de vida activo, no fumar y seguir la Dieta Mediterránea, rica en frutas, verduras, pescado, frutos secos como las almendras, cereales integrales y aceite de oliva, en la que se podría incluir un consumo moderado de bebidas fermentadas.

Al respecto, estudios científicos de carácter nacional e internacional han demostrado que el consumo moderado de cerveza y otras bebidas fermentadas podría proteger frente a la aparición de enfermedades cardiovasculares.

El Consultor Senior del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona y profesor Asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, Ramón Estruch, manifestó que “están científicamente comprobados los posibles efectos preventivos de las bebidas fermentadas frente a las enfermedades cardiovasculares”.

En concreto, la cerveza, consumida con moderacióny por adultos sanos podría proteger frente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Además, en contra de la creencia popular, no se asocia a un aumento de peso, ya que 100 mililitros de cerveza tradicional tienen sólo 45 kilocalorías y una de cerveza sin alcohol, 17.

Entre los posibles beneficios de esta bebida consumida de forma moderada se encuentra que puede disminuir el riesgo de padecer enfermedades coronarias ya que, gracias a su alto contenido en polifenoles –antioxidantes naturales–, contribuye, como hacen los frutos secos y las almendras, a aumentar el colesterol protector HDL y a reducir los niveles del colesterol perjudicial –LDL–.

Además, podría favorecer los procesos de reparación de los corazones que han sufrido un infarto de miocardio, lo que deriva en un menor tamaño de la cicatriz y una mejora en el funcionamiento cardíaco global.

Los compuestos bioactivos contenidos en la cerveza, concretamente en los polifenoles podrían tener efectos protectores sobre los vasos sanguíneos y el corazón.

Compartir esta publicacion


Sabores de Teruel