Consejos para tener un embarazo saludable

Consejos para tener un embarazo saludable

Estos son los consejos para tener un embarazo saludable. Además de acudir al médico para que haga un seguimiento, además de comer con más frecuencia, aunque no más cantidad, es importante seguir una dieta adecuada y en la que se tienen que apartar ciertos alimentos como los embutidos, los lácteos no pasteurizados y prueba a recuperar fuerzas con las almendras o cualquier otro fruto seco.

Consejos:

  • Acude a un médico para que realice el seguimiento de tu embarazo y siempre que tengas dudas. Médicos, ginecólogos y matronas te realizarán las pruebas y exámenes periódicos para controlar tu salud y la de tu bebé. Este seguimiento es especialmente importante si tienes alguna enfermedad previa. Consulta también a tu médico si te planteas quedarte embarazada y aún no lo estás. Te ayudará a planificar un embarazo saludable.
  • Come con más frecuencia, pero no más cantidad. No es cierto que debas comer por dos. Lo que sí has de hacer es comer más veces y en raciones más pequeñas, para evitar bajadas de azúcar y digestiones pesadas. Hazlo con calma y masticando bien los alimentos.
  • Sigue una dieta variada y equilibrada y cuidado con los alimentos “prohibidos”. Con el fin de que tu bebé y tú recibáis todos los nutrientes que necesitáis, y como aconsejan nuestra dieta mediterránea y la pirámide alimentaria, toma en abundancia frutas y verduras -peladas y bien lavadas-, legumbres, cereales de grano entero y frutos secos. También es importante la ingesta moderada de lácteos, pescado, huevos y carne -preparados y conservados adecuadamente-, así como de aceite de oliva. Sin embargo, debes evitar los alimentos desaconsejados durante el embarazo como embutidos, lácteos no pasteurizados, etc., y siempre prepararlos adecuadamente para evitar infecciones e intoxicaciones alimentarias.
  • Hidrátate bien. Bebe suficiente líquido, alrededor de dos litros diarios, y preferiblemente agua, zumos naturales o caldos. Por el contrario, reduce el consumo de té y café, así como el de bebidas energizantes o con gas, que también pueden dificultar la digestión.
  • No bebas alcohol ni fumes. Ambos son altamente perjudiciales para tu salud y la de tu bebé, pues elevan el riesgo de complicaciones como partos prematuros, malformaciones o retrasos emocionales y cognitivos. Recuerda que el alcohol pasa directamente a tu hijo a través de la placenta y que ninguna cantidad de este o de tabaco es segura durante el embarazo, por baja que sea.
  • Realiza ejercicio físico moderado, cuida tu postura y descansa. Siempre que sea suave y no suponga un esfuerzo excesivo, practica algún deporte o actividad física, como pasear media hora o nadar. Vigila también tus posturas a lo largo del día, con el fin de que tu espalda, que se curvará de forma natural durante el embarazo, sufra lo menos posible. Por último, es más importante que nunca seguir una correcta rutina de sueño, pues es probable que te sientas más cansada, sobre todo al principio y al final de la gestación. Si es necesario, échate una siesta y realiza descansos durante el día, y elige un colchón y almohada que te permitan descansar correctamente.
  • Ni te automediques ni te resignes a sufrir. Muchos medicamentos y tratamientos a base de plantas están contraindicados durante el embarazo y la lactancia. Sin embargo, esto no implica que debas enfrentarte sin ayudas a las distintas molestias propias del embarazo. Existen múltiples soluciones que pueden aliviar los síntomas más pesados como geles y medias de compresión frente a las piernas cansadas, complementos alimenticios contra los problemas digestivos o, incluso, fármacos a los que puede recurrirse ante patologías o inconvenientes más graves. Pero siempre bajo prescripción médica o con el consejo de tu farmacéutico.
  • Disfruta de tu ocio. Durante el embarazo, debes seguir tu vida con la mayor normalidad posible y ello significa, siempre que no exista contraindicación médica, continuar disfrutando de las actividades que más te gustan. Solo has de tomar las precauciones lógicas: una adecuada fotoprotección al aire libre, cuidados ante los mosquitos y en los viajes largos, etc. También puedes seguir con tu actividad laboral, siempre que no implique riesgos y te encuentres bien.
  • Recuerda que tener un hijo es cosa de dos. Aunque un embarazo implica muchos cambios en el día a día de una pareja, constituye una oportunidad maravillosa para que su vínculo se estreche. Para ello, es crucial una buena comunicación, complicidad y confianza entre ambos.
  • Expresa tus emociones. La llegada de un bebé es un momento de ilusión y, al mismo tiempo, de preocupaciones. Mitiga tus temores aprendiendo técnicas de relajación y respiración, compartiendo tus inquietudes con tu pareja y familiares y preparando con tiempo suficiente todo lo que necesitará tu bebé. También las clases preparto te ayudarán a sentirte más segura y confiada para el momento de dar a luz y en tu nueva vida como madre. Por último, intenta disfrutar de esta etapa y compartir tu felicidad: la alegría compartida es doble alegría.

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